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Las Niñas Góticas No Cantan - Capítulo 7


Disclaimer: Los personajes no son míos, sino de Stephenie Meyer. Solo la trama me pertenece.
Summary: Bella es la chica nueva del piercing en la lengua, la rara, rebelde y gótica del colegio, nadie sabe nada de ella, nadie la toma en cuenta hasta que… “¿Me creerías si te dijera que soy una cantante mundialmente famosa?” ExB, AU, OoC.
N/A: Sí, sé que todavía esperan el cap 13 que les debo, lo tengo guardado y esperando a ser publicado, solo que he decidido editar y betear el fic. Lo que me recuerda que debo agradecer a mi beta por la ardua labor de ordenar y quitar los horrores que poseía el fic :)

Capítulo beteado por: Kelly Escobar, Beta (FFAD)

LAS NIÑAS GÓTICAS NO CANTAN
"Inicios"



Escuché los últimos toques de la alarma del reloj despertador que acababa de estrellar contra la pared mientras me levantaba.
¡Dios, como odiaba ese sonido!
Solté una pequeña risa al ver de soslayo el despertador que me había colmado la paciencia. Era el quinto que reventaba en este mes.
Iba a levantarme cuando, de la nada, sentí unas manos posarse en mi pecho y unos labios en el oído…
—Vamos, Eddie, ¿a dónde te vas tan temprano? —me dijo una voz chillona que hizo que me levantara y provocara su caída. Me reí con ganas al verla enojada.
Solté otra risotada al ver la cara que ponía al mirarme como si fuese una paleta de helado…
— ¿De qué te ríes, Eddie? —recobré mi compostura al escuchar cómo me llamaba, odiaba cuando me llamaban ''Eddie''—. ¿Acaso olvidas que soy tu novia? Me debes respeto y nunca cumples esa parte, pero yo siempre te perdono.
Le lancé una mirada de odio al ver que seguía de terca. ¿Cuándo se le iba a meter en la cabeza que no éramos novios, y que solo compartíamos la cama?
— ¿Qué haces aquí Tanya? —escupí las palabras.
— ¿Qué crees que hago, Eddie? Paso una mañana refrescante con mi novio después de haber tenido sexo toda la noche… —dijo con un tono que ella creía era sexy.
—Entiende que no eres de mi novia de una buena vez Tanya, ¿no entiendes que solo compartimos la cama? Ahora levántate, toma lo que quieras y deja de joderme la paciencia. No te quiero ver cuando regrese —terminé con voz amenazante mientras cruzaba la puerta para salir de la habitación.
Había cometido un gran error al involucrarme con Tanya Denali. La había conocido en una de las reuniones de amigos que hacía Emmett por los sábados y desde entonces no había momento en el que no dejara de arrepentirme de haberle pedido que fuese mi novia. Y aunque las novias no me duraran tanto, esta no se había querido despegar de mí, era como un chicle en la suela de un zapato.
Me la pasé murmurando y gruñendo incoherencias a medida que iba bajando las escaleras para ir al gimnasio privado que teníamos en el segundo piso de la casa.
Abrí la puerta y me encontré a Emmett levantando pesas mientras yacía en una camilla que era demasiado pequeña para su espalda.
¡Genial!, ahora me había quedado sin mi equipo favorito. Refunfuñé mientras me inclinaba para hacer unas 80 lagartijas como calentamiento.
Ignoré a Emmett mientras hacía las primeras 20 hasta que empezó a destornillarse de la risa mientras se ponía más polvo en las manos para que las pesas no se le resbalaran.
— ¿Y ahora qué te pasa? —inquirí un poco enojado, el mal humor todavía no se me pasaba.
—Es que anoche casi no pude dormir porque alguien gritaba ''Oh, sí, Eddie, dale mas…'' —dijo imitando la voz chillona de Tanya para luego terminar en carcajadas. Negué con la cabeza mientras soltaba una risita, mi hermano jamás cambiaría.
No le respondí a ninguna de sus bromas durante las siguientes horas. Sentí un hormigueo recorrerme el cuerpo, como si quisiese sonrojarme, algo que nunca volvería a pasarme desde que me había declarado…
Mi niñez había sido algo extraña; tenía pocos amigos, me hacían demasiadas bromas y era un niño un poco… relleno. Para cuando tenía 16 procuré mejorar un poco mi apariencia, Emmett me dijo que intentara bajar de peso, cosa que logré en poco tiempo. Al principio me resultaba extraño llamar la atención de todos los estudiantes del colegio, en especial de la chica nueva, Irina. Me había enamorado de ella desde el primer día en que la había visto, hice todo por ella y cuando por fin creía ser correspondido y quise declarar mis sentimientos, ella se adelanto dándome una rotunda negativa.
Había sido la última vez que me le había declarado a una chica, desde ese entonces me dediqué a salir con todas las chicas que se me pasaran por el frente, tenía sexo con ellas y las dejaba en el olvido. Pero Tanya se había convertido en una garrapata insoportable.
Mis pensamientos se vieron interrumpidos, tiempo después, por un sonido que retumbaba hasta en las paredes, eso solo advertía una cosa…
Alice se había despertado.
Sí, tengo dos hermanos, somos felices, bueno, no desde que habíamos recibido la noticia de que nos mudábamos de California a un mugriento pueblucho llamado Forks…
Había ocurrido después de regresar de un concierto al que Alice había insistido en que la acompañáramos; no negaba que había sido un éxito, me había encantado y que estuve muy emocionado aquella noche. De hecho, estuve metido en una burbuja cargada de adrenalina hasta que esta fue pinchada cuando Carlisle nos hizo saber que íbamos a mudarnos para “alejarnos un poco de los vicios” —esto refiriéndose más a mí.
En fin, no me quedaba mucho que decir, mañana nos mudábamos, nos quedaba poco tiempo aquí.
Ni siquiera mi hermana Alice había estado de acuerdo con la idea. Ella amaba ir de compras y también ir a los conciertos de la tal… ¿Beta Voltue? ¿Belly Voltoriz? Mmm, creo que no me acuerdo, quizás sea… Bella Vulturi… si, esa. Como decía, ella amaba ir a sus conciertos, las compras y la moda… ¿pero cómo iba a ir de compras en un pueblo en el que seguramente nadie sabía distinguir entre Dior y Chanel?
Aunque debía admitir que me gustaba la idea de alejarme de la zarrapastrosa de Tanya y probar carne nueva. Tanya no me gustaba, era buena follando, pero nada más porque era peor que una lapa cuando se te pegaba.
Por suerte contaba con las bromas pesadas de mi hermana, que siempre estaba a mi lado para espantar a algunas moscas muy pegajosas como Tanya. Y tenía que aceptar que era buena espantándolas, por rara que fuera —porque lo era—, la quería.
Otra risa se escuchó en la habitación. Miré hacia la esquina donde, esta vez, estaba Emmett trotando en la cinta para correr.
— ¿Y ahora que hice? —dijo mirándome inocentemente.
— ¿De qué te ríes ahora?''
—Pues por tu cara, si supieras las muecas que haces cuando piensas —dijo como si fuera lo más obvio.
—Y a ti que te importan mis muec…
Mi frase se vio interrumpida cuando escuché un fuerte grito a lo lejos. Me levanté de un salto y miré el reloj, eran las 7:30 am, había estado haciendo lagartijas por dos horas seguidas y mi camisa estaba totalmente empapada de sudor.
Volteé a ver a Emmett que había parado de trotar y se preparaba para seguir haciéndolo, pero esta vez era para cruzar el pasillo hacia la habitación de al lado, la de Alice, de donde había salido el grito.
Caminé despacio siguiendo a Emmett y lo encontré sentado en el suelo junto a la cama de la duende, Alice estaba sentada en una de las esquinas de la cama con la cabeza de Emmett a sus pies mientras se impulsaba casi saltando sobre el colchón, y señalaba al televisor…
— ¿Qué sucede ahora? —pregunté un poco confundido al verlos mirando la televisión después de que Alice gritara como loca.
Alice no habló, solo me miró y me hizo señas para que me sentara a su lado, lo cual hice rápidamente.
«Buenas días América. —gritó una chica en la tv — ¿Como están? Espero que bien, esta mañana les vengo con algunas noticas de farándula, ¡si supieran lo que pasó la noche de ayer! ¿Quieren saber? Bien, Pues resulta que las estrellas musicales del momento; Bella y Vivi Vulturi, hicieron una fiesta la noche de ayer, justo después de culminar su gira a nivel mundial: One Only Reason… ¡adivinen dónde! Sobre el techo de su casa —hice una mueca al ver que la chica que aparecía en la televisión parecía estar totalmente zafada de los tornillos, aunque mostraba ser la amiga de todo el mundo—. Nosotros no nos quedamos atrás, fuimos investigando y hemos escuchado afirmaciones de que la fiesta inició entre ellas dos cuando, al parecer, se pusieron a practicar y divertirse sobre su azotea, tocando canciones tales como Hysteria, Time is Running Out… y otras canciones de su amigo Matthew Bellamy, del grupo de Muse… ¡Ok, ok, nenas, no se desesperen! Aquí les tenemos algunas imágenes y videos de la fiesta, pero antes haremos una pausa. ¡Nos vemos al regresar!»
La imagen de la chica que parecía ser la presentadora del canal de farándulas, fue reemplazada por las imágenes de la fiesta después de la corta pausa para comerciales.
Lo que vimos nos dejó con la boca abierta y a Alice saltando, las chicas que habían armado el escándalo estaban tocando las guitarras y cantaban alegremente sobre el techo de la casa. Seriamente dudé de sus estados mentales porque, ¿Quién haría un escándalo a media noche sobre el techo de su casa? ¿Acaso estaban locas? ¿En el techo de la casa? ¿No podían hacerlo en tierra firme?...
—Desearía haber estado allí… —dijo Alice suspirando mientras veía la imagen de la cantante gritándole al público para que saltara e hicieran los coros de las canciones.
— ¿Estás loca?, seguramente las habrán llevado a un centro de detención de menores… —dije mientras miraba otra imagen donde un helicóptero lleno de paparazzis iluminaba a las chicas y empezaban a lanzar una lluvia de flashes.
—No, no estoy loca, además ustedes me acompañaron a uno de sus conciertos ¿se acuerdan? y según recuerdo les gusto bastante… Ellas siempre hacen locuras para llamar la atención, son muy divertidas, lo sé… —terminó su explicación para volverle a prestar atención a la presentadora del programa que había vuelto a aparecer.
« ¡Fue súper divertido! ¿Verdad? —Gritó casi saltando como loca al igual que Alice—. Pero fue una lástima que la policía apareciera y se llevara a las chicas —dijo haciendo un puchero y señalando unas imágenes donde las chicas salían sonrientemente de la mano de unos policías y entrando a la patrulla—. Lo mejor de todo es que ambas están bien, esta mañana, hace apenas unos minutos, Bella y Vivi han sido captadas mientras salían del centro de detención de menores. Estaban demasiado contentas de volver a vernos, incluso nos dieron autógrafos —dijo otra vez, pero señalando un poster autografiado que tenía en sus manos. Ahora iremos con otras noticias, les cuento que…»
Alice no esperó más y empezó a saltar después de apagar la televisión. Emmett y yo suspiramos, esas chicas siempre salían en los medios ¿es que no se cansaban de tener tanta gente detrás de ellas?
— ¡Oh, por Dios! Amo como se visten esas chicas, lo que daría por conocerlas en personas algún día… —escuché suspirar a Alice mientras salía de su cuarto para ir al mío.
Alice tenía una seria obsesión con aquellas chicas, eso ya estaba claro, todavía me acordaba de cómo se había enterado del grupo, apenas teniendo 15 años.
Estábamos en el centro comercial y todos habíamos tomado rumbos diferentes, Alice a buscar revistas de farándula, Emmett se había ido a una tienda donde vendían cosas raras y yo me dirigí a una tienda de música. Había pasado horas viendo los instrumentos y discos hasta que me decidí por comprar algunos y luego ir a ver a Emmett; algo que no tuve necesidad de hacer porque lo encontré en la misma tienda que yo, solo que se había quedado leyendo una revista sobre música rock de los años 90’. A Emmett le gustaban algunos grupos de esa época. Empezamos a hablar sobre uno de sus cantantes favoritos: Char Swan, hasta que Alice nos sorprendió y el tema cambió radicalmente…
— ¡Vaya, esto sí que no lo sabía! —Había chillado Alice con una revista en las manos— Emmett, más vale que vengas a ver esto.
Emmett tiró la revista y fuimos a ver de qué hablaba la enana. Lo primero que vimos fue unas imágenes del ídolo de mi hermano, Char Swan, con una chica de la misma edad de Alice. Debajo de la foto rezaba que era la hija de Char Swan, que se estaba iniciando en el mundo del espectáculo. Emmett se había quejado mucho cuando se había enterado que Char se había retirado del mundo de la música, a él le gustaba esa música, no tanto, pero le gustaba a fin de cuentas. Habíamos intentado encontrar la razón de su retiro, pero ahora nos había llegado la hora de saber; Char se había retirado de la música para cuidar de su hija mientras que su esposa, Reneé una de los ídolos de Alice, seguía caminando por las pasarelas.
Bien, desde ese entonces, mis hermanos se fueron volviendo adictos a esa familia cada vez más y más hasta que, de momento, no hay notica que no sepan sobre ellos. Alice se había hecho un corte de cabello casi idéntico al de la otra chica, estaba más oscuro y corto, con pequeños flecos que apuntaban a todos lados.
¿Qué cosa tenían de atractivo si parecían estar locas?
Dejé desperdiciar mi tiempo pensando en cosas sin sentido mientras caminaba hacia mi habitación, donde esperaba no volverme a encontrar con la estúpida de Tanya.

Bueeeeeno, otro capítulo beteado por mi querida Kelly, ya casi volvemos con las actualizaciones. Espero que les haya gustado :) 


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