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Las Niñas Góticas No Cantan - Capítulo 6


Disclaimer: Los personajes no son míos, sino de Stephenie Meyer. Solo la trama me pertenece.
Summary: Bella es la chica nueva del piercing en la lengua, la rara, rebelde y gótica del colegio, nadie sabe nada de ella, nadie la toma en cuenta hasta que… “¿Me creerías si te dijera que soy una cantante mundialmente famosa?” ExB, AU, OoC.
N/A: Sí, sé que todavía esperan el cap 13 que les debo, lo tengo guardado y esperando a ser publicado, solo que he decidido editar y betear el fic. Lo que me recuerda que debo agradecer a mi beta por la ardua labor de ordenar y quitar los horrores que poseía el fic :)

Capítulo beteado por: Kelly Escobar, Beta (FFAD)

LAS NIÑAS GÓTICAS NO CANTAN
Misión: Escape


Vivi se acerca con una grabadora y empieza a hablar…
— ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? ¿Este aparataje realmente funciona? No sé dónde diablos está ese botón de… —empieza a apretar los botones al azar hasta dar con uno—. Creo que es este… ¿Están preparadas? ¡Aquí vamos, listos, grabadora y click!
— ¡Hola! Sí, soy yo, la chica que apoya a Bella en cada una de sus locuras y la autora de la famosa apuesta de los piercings.
Creo y supongo, que ya Bella les dijo que nos conocemos desde niñas, que no nos separamos y que además, tenemos una banda de rock en la que toco la guitarra eléctrica o el bajo. No somos completamente góticas, por si lo creían, tenemos algunas de sus conductas y la forma de vestir, pero no. Somos rebeldes, sin razones o con razones, lo somos. Nuestra banda toca rock, punk, alternative, un poquito de música emo…
¡Lo que se nos ocurra, al demonio con eso!
Bien, no tengo mucho que decir aparte de aclarar nuestra ''no tan notable'' conducta. Ok, si, ¿tengo que contarles el porqué de nuestra fuga recientemente planeada?
¡Genial!, se los contaré, ya saben que tenemos una apuesta pendiente, y que no dejaré de joder hasta que la cumplamos, se supone que Bella es la que se hará el piercing en la lengua y ceja esta semana, de hecho hoy, después de mi partida para ser exactas, pero como no me iré… ¡Adivinen! Yo también me haré uno, o varios…
¡Verdad que soy una súper amiga y hermana!
Bueno, en estos momentos estoy halando del brazo a Bella, vamos a raptar a su bebé  Agusta. Espero que no se burlen por el nombre, culpen de eso a la compañía, pero para despejar dudas la llamamos así por su modelo: MV Agusta R312. ¡No se les ocurra reírse del nombre porque de seguro Bella las corretea con un bate!
— ¿Pero y si nos sorprenden con las manos en la masa? —pregunta Bella mientras la sigo halando hasta llegar al garaje de su casa.
—Al diablo con eso Bella, tú y yo sabemos que nunca nos dejarán. Este es nuestro momento y vamos a disfrutarlo, aprovecharemos que Reneé y Charlie se han ido y saldremos por esos piercings —le digo con voz severa y haciendo un puchero amenazador. Mudanza
Abro la puerta y veo los autos de Bella y Charlie, al parecer los tortolos se habían ido en el auto de Reneé.
— ¿Traes las llaves, Bella? —le digo mirando detrás de mí, donde se supone que debe estar ella.
—Claro, enana. ¿Por quién putas me tomas? —dice con un tono tan frío y gélido que hubiese aterrado a cualquiera, siempre lo hace cuando está enojada, pero por suerte ya no soy la víctima de esos tonitos. Solo me limito a voltear como si no hubiese dicho nada.
—Ok, ok, no dije nada… —digo rodando los ojos y caminando hacia el bulto con cobertor negro de calaveritas y un aviso que reza un temible: ''No tocar o te mato'' que está en la esquina de todo el garaje.
Bella se acerca de forma lenta y cuidadosa hacia su Agusta y arranca el cobertor de un solo tirón, dejando a la vista una lujosa motocicleta de color negro y dos cascos guindando a cada lado de esta.
Ella camina más cerca de la moto y se sube rápidamente. La vi sonreír al sentir el cuero del sillón de la motocicleta bajo ella, siempre lo hace cuando se sube, le encanta a tal punto que no me sorprendería escucharla ronronear.
— ¿Y bien? ¿Qué esperas, Vivi? —dice devolviéndome una mirada burlona a través de los espejos de la moto.
—Ya voy, ya voy, inmadura —lo último lo dije por lo bajo al momento que le pasaba su casco, pero como siempre, ella me escuchó con su súper oído.
—Te escuché, enana —me responde mientras pone las llaves en el contacto y enciende la moto, que ronronea suavemente bajo nosotras y empieza a rugir a medida que Bella va acelerando y desacelerando para calentar un poco el motor—. Ahora, enana, ponte el casco, toma el mando de la puerta del garaje y ábrelo —terminó casi gritando por encima del motor.
Sabía que la adrenalina estaba empezando a fluir por sus venas así que me puse el casco negro con la calavera púrpura –que tiene mi nombre bajo ella, al igual que el de Bella–, y hacía que la puerta del garaje se abriera.
Bella aceleró la moto, lo que causó que me agarrara de ella con fuerza, y salimos a toda velocidad del garaje.
El camino fue corto. Bueno, eso creeré porque la moto de Bella es muy rápida y es una loca maniobrando sus juguetitos.
Nos habíamos detenido frente a un letrero que anunciaba un taller de perforaciones muy conocido. Bella y yo lo habíamos encontrado a través de internet la noche anterior.
Cuando entramos un sonido casi escandaloso rodeaba el ambiente, música rock, pensé para mis adentros contenta porque además de ser música rock era una de las canciones de nuestro último álbum.
Miré como la corta y crispada cabellara llena de rayitos azules y violetas chillones de Bella se movía por todo el local, viendo estilos de piercings, con una chica que caminaba detrás de ella como un zombi. Parecía que alguien ya había reconocido a Bella.
Me acerqué a Bella y vi que se había quedado mirando unos piercings negros metálicos para la lengua. Eran hermosos
— ¿Escoges esos? —Le pregunté mirándolos con determinación y haciendo que la chica que seguía a Bella se diera cuenta de mi presencia—. Son hermosos, escoge dos, me pondré uno…
— ¿C…como has dicho? —me dijo Bella mirándome como si tuviese siete cabezas.
— ¿Sabes que es de mala educación mirar mal a la gente? Sí, he dicho que me pondré un piercing, de hecho creo que me hare los que tú te hagas —casi me caigo de risa cuando veo que abre los ojos como platos, pero no lo hago si no quiero volver a pie.
—Lo que tú digas, creo que me pondré uno en la ceja, otro en la parte superior de la oreja y otro en la lengua —dijo con una sonrisa en la cara.
—Ahora creo que tenemos que ir a… —iba a seguir cuando mi frase se vio interrumpida al ver a un chico alto, con músculos, caminar hacia mi. Tenía el cabello de un negro casi carbón que contrastaba con unos hermosos ojos azules que me miraron intensamente.
—Hola, soy Daniel Marck —dijo tendiéndome una mano, la cual tomé sin flaquear. Miró detrás de mí como si hubiese algo importante allí atrás—. Jane, hermanita, ¿ya estas lista? Papá te debe estar esperando en casa, debes llegar antes de la cena o te hará la vida imposible…
Hasta ahora estaba tan embelesada escuchando su sedosa voz, que era capaz de derretirme con solo decir ''hola'', cuando escuché detrás de un carraspeo: Bella.
¡Joder! ¿Esto es amor a primera vista o se me ha pegado un virus en la cornea?


Chicas, no se asusten por las notas que tenía y demás, el fic solo se está beteando y arreglando unos detallitos.
Espero que les haya gustado el cap ;) 

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