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Mi Escritor Favorito - Capítulo 1

N/A: Al principio no tenía ninguna, pero ahora sí. La historia anteriormente había participado en el contest ‘’Bella Loves Fanfiction’’, así que si piensan que es una equivocación, les cuento que no lo es, esta es la misma historia que participó, solo que corregida. Y por último, pero no menos importante, quiero agradecer a mi beta Kiki D’ Cullen por corregir mi terrible horrografía.
Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, solo la trama me pertenece.
Summary: Bella es adicta a los fics, en especial los de un autor que no solo es reconocido por sus cantidades de reviews o fics, sino porque nunca deja notas de autor tanto en sus fics como en perfil, NUNCA. Aunque, por otro lado está el tímido-sexy hermano de Alice…

''Mi Escritor Favorito''


Llevaba todo el maldito día contando las horas, minutos y segundos. No me importaba siquiera que hoy me hubiesen repetido una y otra vez que me notaba extraña…
¡¿Pero cómo no lo iba a estar si estaba con los ojos pegados en mi iPad, esperando a ver si ECboy actualizaba alguno de sus fics?!
Sonreí como tonta al recordar el último capítulo de uno de sus fics. 
—Hazme el amor, Edward, has que olvide mi nombre y todos los sufrimientos por los que hemos pasado… —gimió sobre sus labios para luego morderlos suavemente— solo hazlo.
—Oh, Bells, te amo, te amo… —susurró entre jadeos justo antes de fundirse en uno solo y empezar la suave danza tan antigua como el sol…
— ¿Eh, Bella?, se te va la cabeza —brinqué de la impresión al escuchar la voz de Alice muy cerca—. Como se nota que estas babeando por un chico… ya quisiera saber yo quién es el misterioso… —terminó pícaramente.
—Deja de molestarme, Alice, ya tengo suficiente con que todos me digan que me veo extraña hoy. 
Seguí caminando hacia el instituto, hacia donde caminaba desde unos… ¿Qué? ¿Quince minutos? Ya ni siquiera sabía cuánto tardaba caminando, solo pensaba en los minutos que hacían falta para las famosas actualizaciones del chico que escribía tan… lindo.
Suspiré y miré –sonrojada al máximo– el suelo cuando Alice siguió parloteando a mí alrededor, alegando que siempre me quedaba trabada en algo, algo que realmente se le hacía curioso viendo mi situación desde su punto de vista. Y como cualquier historia, todo tiene un inicio, y la mía había empezado por un libro, el maldito libro de la maldita saga que me traía más loca que nunca: Twilight.
La historia trataba de un vampiro que se enamoraba de una humana y bla bla bla…, supongo que ya saben lo que pasa después, ¿o no?
Y había solo una casualidad, bueno varias: los personajes tenían nombres idénticos al mío y al de los familiares de mi amiga Alice, eso sin contar apenas, que la trama se desarrollaba en un lugar llamado Forks, justo en donde yo vivía; y sobre todo, que, al igual que la protagonista, yo también estaba enamorada de alguien, solo que no sabía si eso que sentía era correspondido. 
Al principio me había enamorado de la portada, luego la trama, las películas… hasta que fui a parar en páginas webs con imágenes de todo tipo —incluyendo los sitios web que se inclinaban mas por el lado sexual de los personajes y actores de la saga— hasta ir a parar, finalmente, en la maravillosa página que se había convertido, por ahora, en mi vida: Fanfiction.
Allí me había pasado horas y horas, y noches en desvelo, leyendo obsesivamente las más locas historias que había visto o conocido en toda mi vida.
Me atrevía a decir sin ningún descaro o vergüenza que me pasaba horas y horas pensando y pensando en la idea de cómo sería que Edward, el hermano mayor de Alice, se enamorara de mí… cosa que veía imposible totalmente.
¡Vamos! ¿Quién se enamoraría de la sosa de Isabella Swan?
"Ni siquiera estoy a su altura",  pensé tristemente.
Pero mi realidad absoluta no llegó hasta que, en una pequeña búsqueda, para encontrar una forma de satisfacer mi hambre por la lectura me encontré con un muy, pero muy interesante fic de apenas quince capítulos, sin terminar y que contaba con más de sesenta y cinco mil comentarios.
¡Oh-mi-Dios!
¿Cómo puede ser gente tan obsesiva por un fic de apenas trece mil palabras? ¿Tan corto e interesante puede llegar a ser? ¿Qué es lo que llama tanto la atención?
Leí el sumario y la verdad es que lo veía ''normal'', como cualquier otro fic, no había nada que lo diferenciara de los demás, o al menos eso pensaba…
Había entrado rápidamente en su perfil y lo único que había visto era su seudónimo, ECboy, su lista de historias y… nada mas, ni siquiera una imagen de perfil.
Por lo del seudónimo deduje rápidamente que era un chico, estaba en el mundo del fanfiction prácticamente desde que había salido la saga; seguramente se había enamorado de ella de buenas a primeras.
¿Lo extraño? No había escrito absolutamente nada en su perfil.
Después de eso estuve revisando todos los fics, tenía más de treinta y la cantidad de comentarios era sorprendente. La verdad es que no podía entender siquiera como la más corta de sus historias, un drabble de cuatrocientas palabras sobrepasaba los mil comentarios… ¿acaso escribía tan bien?
Recuerdo que pasé varias noches leyendo sus fics, que prácticamente se podían hacer pasar por libros cien por ciento adictivos, me enamoré tanto de su forma de escribir, de sus sentimientos que, incluso, llegué a abrirme una segunda cuenta en la página para agregar solamente sus fics. Metódicamente había calculado todo, inclusive su tiempo de actualización, el cual no estaba fijado porque actualizaba sus historias cuando tenía ánimos.
Estuve unas semanas investigando sobre él. En varias páginas sobre fanfics se habían publicado recomendaciones sobre sus fics, ponían partes de algunos de sus fics de vez en cuando, lo que hacía que cientos de comentarios se anclaran a la entrada, produciendo que algunas páginas web tuviesen que abrir pestañas o etiquetas solamente para sus escritos…
Mis pensamientos desaparecieron repentinamente cuando sentí unos cálidos y sudorosos brazos a mí alrededor después de casi sufrir una estampida de sudorosos jugadores.
—Bella, ¿estás bien? —escuché una aterciopelada, pero excitada y jadeante voz muy, muy cerca de mí.
— ¿Edward? —dije alzando la mirada para quedar atrapada en sus penetrantes ojos verdes.
—Discúlpame, no debí… actuar así, intenté apartarte de los chicos, iban a estamparse contra ti si no te apartaba. Estabas tan ida…
—Gracias, la verdad es que ni yo sé que hacía, estaba pensando en unos trabajos —logré mentir, furiosamente sonrojada— cuando…
— ¿En serio estás bien? Te ves extraña hoy ni siquiera notaste que casi te aplasto contra los casilleros, ¿en qué pensabas realmente?
—Sí, estoy bien, de hecho, creo que ya me voy —susurré apresuradamente mientras me soltaba de su cálido abrazo y salía pitando por el pasillo.
Pasé el resto de las clases con un fuerte sonrojo, todavía no podía quitar de mi mente la pequeña escena de esta mañana y el hecho de haberme pasado varios minutos en los baños imaginándome vergonzosas escenas con Edward Cullen, sin pasar por alto que eran extremadamente parecidas a las de cierto fic del cual esperaba actualización. 
—Bella, Bella, Bella, ¡adivina lo que tengo preparado para esta noche! —escuché a la duende canturrear en mi oído…
Inmediatamente la miré con terror; la última vez que había hecho una fiesta, como sabía que planeaba, había despertado a la mañana siguiente en la cama de Edward y murmurando a la perfección muchos de los lemmons de los fics del famoso ECboy.
—Oh, no, definitivamente no cuentas conmigo para otro de tus viles planes, Alice, no quiero terminar narrando al pie de la letra cada uno de los bochornosos momentos que leo diariamente.
—P-pero, Bella, yo pensé que celebrarías mi cumpleaños —dijo haciendo otro de esos pucheros que…
¡Esperen! ¿Ella dijo cumpleaños?
Empecé a contar días mentalmente y sí, ella cumplía hoy. Le di una mirada de disculpa, había estado tan metida pensando en Edward, los fics, la actualización de ECboy…, que había olvidado sin intención alguna su cumpleaños.
—Oh, Alice, yo en verdad lo siento, no lo había pensado, estaba tan ensimismada con…
—Ya, Bella, te comprendo perfectamente que no quieres celebrarlo conmigo, no es necesario que vayas por obligación ¿acaso te estoy apuntando con un arma en la cabeza y gritando que vayas a la fiesta? —dijo ida, sin sentimiento alguno. Se veía tan triste…
—No, pero quiero —solté ya sin remedios.
— ¡Yeah! Lo sabía, sabía que ibas a aceptar tarde o temprano —saltó alegremente antes de darme un abrazo la muy descarada—. Te quiero mucho cuñis.
Me quedé embobada mirando como la pequeña pícara se iba saltando hasta desaparecer entre los muros del instituto.
El resto del día ignoré todo tipo de cosas que tuviese que ver con fiestas, la verdad es que no era muy aficionada a ellas, el sonido, las luces y todo ese tipo de cosas me daban jaqueca. E ahí la razón por la que, en la mayoría de las veces, evadía las fiestas y me dedicaba a leer los fics del renombrado ECboy, en el cual me empecinaba tanto en encontrar información sobre él que, cuando veía que era imposible no hallar más que ''es un súper escritor, y pensar que es hombre, ¡escribe los mejores lemmons de todo fanfiction!'' ''…lo extraño es nunca deja notas de autor, ni siquiera hay una sola letra en su perfil…'' ''… dicen que no ha respondido un comentario nunca… ¿crees que si hacemos varios va a responderlos?''
La verdad es que había ignorado el tema, tal vez iniciaba algunos, pero nunca decía mas sobre él, era inútil creer que algún día le respondiera algún comentario a alguien, era inútil hacer que escribiera una sola palabra por su propia cuenta en lugar de un personaje, y también era imposible que diese la cara en cualquier sitio web ¿acaso escondía algo? 
El resto de las horas fueron pasando, había llegado a casa con tareas de más, un iPad descargado, con hambre y un camión casi derrumbándose en la entrada de la casa.
Apenas había entrado puse el iPad a cargar y pasé rápidamente a la cocina para servirme un tazón de cereales mientras sopesaba las razones por las que debería o no utilizar mi ruidosa computadora.
Nunca supe cuanto tiempo pasó, si fue una hora o dos, con un tazón de cereal en manos me había quedado en mi nebulosa personal, pensando y dando forma a locas ideas que explicaran las razones por las que él nunca comentara, me tenía tan intrigada…
Lo único que me había apartado de mi nebulosa era el sonido que anunciaba la carga completa del aparato. No esperé mucho para salir directo al salón y tomarlo para retomar carrera y subir a mi habitación, me había tumbado en la cama y había buscado en mi correo cualquier contenido que anunciara actualización en fanfiction. 
¡Perfecto, perfecto, perfecto!, gritaba internamente al ver la nueva actualización de uno de sus fics.
Muchas veces había considerado la posibilidad de escribir algo, pero la verdad era que siempre que me ponía frente a un monitor en blanco me quedaba igual que él, en blanco. Nunca se me ocurría que escribir, o como escribirlo, y si realmente tenía una idea para escribir, no sabía cómo, era algo realmente frustrante, por eso me había dedicado a leer y comentar, nada más.
Leí el título lentamente: ''Soporte Vital'', me sonaba realmente interesante, aunque, como las otra veces, notaba que había un trasfondo en el título, ¿acaso el chico estaba enamorado? ¿Eso era lo que escondía?
Por la pequeña hipótesis que se me ocurría podría concluir finalmente en que al chico no le importaban ni un bledo los comentarios, su única intención era… ¿declarársele a una chica?
Definitivamente tenía muchas preguntas sin responder, preguntas que nunca serían respondidas. 
—Lo siento, Edward, pero en verdad pensé que me amabas. Nunca me dijiste que… tu nunca…
—Ser quien no eres es agotador, juro que no era mi intención engañarte, Bella…
— ¡Que actuar es agotador! No vi que estuvieses agotado cuando me humillaste frente a toda esa gente al descubrir lo que realmente eras y eres, pensé que realmente eras alguien bueno, no un... asesino —sollozó angustiada mientras se apretaba el vientre.
—No, Bella, no te vayas, sabes que sin ti muero, yo… te amo —le dije con voz ahogada, realmente me dolía que ella quisiese estar lejos de mi y que quisiese, sobretodo, alejarme de nuestro bebé. Todo era mi culpa, nunca debía haber tomado este camino, nunca debí ser un asesino— prometo que cambiaré si lo deseas.
—Edward… es muy diferente decirlo que hacerlo, y respecto a ''te amo'', a todos les es fácil decirlo, para ti lo es. Nunca pensaste en lo que sufriría cuando me enterara de lo que realmente eras o hacías ¿verdad? Realmente me había enamorado de ti, tuve una vida terrible, nunca fui amada, y cuando realmente pensé que alguien lo hacía, cuando pensé que alguien me veía después de que fuese invisible para los demás… vienes tú y rompes todo lo que tenía, yo no sé qué pensar, yo…
—Espera, Bella, quise decirte la verdad muchas veces, pero cada vez lo intentaba alguien me lo impedía, por favor, Bella…
—Algunas veces la verdad no basta, Edward, que te quede bien claro. No te quiero volver a ver nunca más, ni de lejos… —terminó antes de dar la vuelta alejándose, dejándome totalmente destrozado y con el alma partida en pedazos.
El capítulo era realmente triste, había terminado llorando a mares, algo que me pasaba muchas veces con sus escritos. No tenía idea del porqué, pero en este último capítulo había notado más sufrimiento que en cualquier otro de sus fics, tal vez ECboy estaba sufriendo o algo parecido. 
Me quedé viendo las últimas palabras del capítulo, como si estuviese esperando que las letras desapareciesen para ser reemplazadas por alguna nota de ECboy. 
No esperé mucho, la verdad es que solo había mirado unos minutos, cuando de la nada mis dedos actuaban por cuenta propia y pulsaban el botón para comentarios.
Antes podía decir que comentaba cada capítulo de cada uno de los fics que leía, pero cuando había encontrado los fics mis ánimos para comentar había bajado. ¿Qué sentido tenía comentar si él nunca iba responder? Nunca estaría a su altura, entre los muchos comentarios que habían seguramente no valdría nada, ellos estaban allí desde el principio, valdrían más, yo sería otra del montón. 
“Hola, EC (¿te puedo llamar así?) Normalmente no dejo muchos comentarios, siento mucho eso. Hace poco que encontré tus fics, la verdad es que me dejas sin palabras cada vez que los leo —y RE-leo— no sé cómo decirlo, pero escribes con mucho sentimiento, como si le quisieses dar un mensaje a alguien, ¿es cierto eso? Ok, no respondas, sé que nunca lo harás, tal vez ni leas lo que te digo pero, en serio, presiento sentimientos detrás de tantas letras, y estas vez hay mucho sufrimiento ¿te ha pasado algo? Te has tardado en actualizar.
''No esperaba que Edward y Bella se separaran, ¿él la ama realmente? ¿Y el bebé? La verdad es que quiero saber qué pasará con estos tortolos, ¡me dejas muy intrigada!
Hoy he estado como loca esperando una de tus actualizaciones, ¿cada cuanto públicas? No quisiera pasar todas las clases pensando en estas cosas, realmente se me hace un poco frustrante y vergonzoso puesto que hoy casi me atropella una ola de jugadores de futbol.
Espero que no ten molesten mis preguntas, sé que no me responderás, pero, igual, quiero que te cuestiones algunas de ellas.
Bells Swan''
Apenas le daba clic para cerrar la ventana del comentario se había escuchado el suave sonido del timbre "esa debe ser Alice", pensé rápidamente.
Y si, así como lo pensaba era, Alice se encontraba apoyada en el marco de la puerta, con una sonrisa, como la del gato de Cheshire, adornando sus labios.
— ¿Ya estás lista? ¿Tienes todo preparado? ¿Pero qué hacías? ¡Estás toda desaliñada, por Dios! —dijo rápidamente después de haberme escaneado de pies a cabeza—. No importa, busca lo que necesitas, te espero en el auto en menos de quince minutos.
Cerré la puerta y rápidamente me precipité hacia las escaleras, tenía que ir por mi iPad... Ok, si, además de ser adicta a los fanfictions y a Twilight, también me había enamorado de mi pequeño aparatito.
El camino había sido de lo más aterrador, no solo porque Alice conducía como loca desquiciada, sino porque me había contado sobre un montón de vestidos que había comprado para que usara en la fiesta.
Cuando llegamos había un tremendo alboroto, incluso podía ver a Emmet, el hermano mayor de los Cullen, haciendo de DJ mientras le sonreía pícaramente a una muy coqueta Rosalie.
Más que pronto sentí un tirón del brazo y ser arrastrada lejos de la vista de todos antes de que me encerraran en una habitación, eso era fácil de adivinar: Alice.
—Alice, ya te dije que no quiero usar ese modelo, apenas me tapa el trasero —me quejé por enésima vez al ver a la duende sonreírme maliciosa mientras señalaba un pequeño vestido satinado de color rojo sangre—. Quizás en otro momento, Al, pero aquí no, eso ni lo creas, ¡no lo pienso usar!
Diez minutos más tarde me encontraba sentada en uno de los sofás del salón, con el maldito vestido puesto y unos zapatos con tacones que daban vértigo con solo verlos. "Por suerte tenía mi consuelo" —había pensado al ver el montón de personas bailando al ritmo de la música, el único que no se veía ni por la esquina era Edward.
Encendí el iPad por enésima vez en el día, ignorando el hecho de que hacía falta Edward, tal vez así tendría más entretenimiento. Como era costumbre, abrí mi correo, en donde me encontré con una gran sorpresa: ¡un mensaje privado de EC!
Estuve a poco de dar saltos de alegría, así que me levanté rápidamente, subí las escaleras y entré por la primera puerta que encontré.
Miré todo a mi alrededor y solo me encontré con una habitación con estantes llenos de libros y CD's, no me fijé mucho en ellos, después vería cual me interesaba más porque, la verdad es que estaba alucinada con el mensaje que EC me había enviado.
Abrí nuevamente el correo y rápidamente cliqueé en el mensaje de EC:
''Hola, Bella, me alegra que comentaras, te estaba esperando desde hace mucho tiempo; no me preguntes el porqué, pronto lo sabrás.

Primero que todo responderé tus preguntas, me puedes llamar EC, no me molesta, pero preferiría que me llamaras Edward (es mi nombre real aunque no lo creas) Me halaga que te gusten mis historias, y sí, quiero dar un mensaje a alguien, a la chica que amo, no sé si ella siente lo mismo que yo.

Lamento no haber respondido los comentarios de nadie por acá, la verdad es que soy de pocas palabras y no sabría que responder a las bochornosas preguntas que suelen hacer algunas veces. Pero esta vez lo hago porque eres tú, y como dije anteriormente, he estado esperándote.
Me han pasado muchas cosas, hoy incluso cumpleaños mi hermana, pero la verdad no, no he sufrido nada, es solo que para este capítulo me he dejado llevar por el sufrimiento por el que pasaría si la persona a la que amo no me acepta. Si me he tardado en actualizar fue por culpa de mis entrenamientos, soy capitán de un equipo de futbol americano que no se dirige solo, y me he quedado horas y horas observando a mi musa en lugar de pasar los capítulos del borrador a la web.
Sí, este Edward es una masoquista, aunque la verdad es que Bella es estúpida y cabezota por nunca entender lo que realmente sucedió con él en el pasado, él la ama, por eso hará incluso lo imposible por encontrar su perdón.
Oh, sí, ya me di cuenta del porque parecías estar un poco perdida hoy, te conozco, por eso te espero. Publico cuando tengo tiempo, pero la verdad es que escribo cada vez que te veo sonreír. Siento si hoy casi te atropellan los del equipo, es una suerte que estuve para esquivarlos.
Tus preguntas no me molestan, para nada, ya ves que te las respondí una por una, ya me las cuestiones, no crees que sea tiempo de que…
A este punto mi corazón latía a un ritmo casi alarmante, todo lo que me había dicho me había dejado perpleja, había unido los cabos y estos solo me llevaban a…
—Hola, Bella —escuché la voz aterciopelada de Edward a mis espaldas. Rápidamente me volteé y casi fui a parar el suelo cuando vi lo cerca que estaba. 
— ¿Q-Qué haces aquí? —pregunté mirándolo un poco asustada.
—Te vi venir corriendo hacia mi habitación con una sonrisa en la cara, al parecer leíste mi mensaje—. Soltó de la nada.
— ¿T-tu habitación? —él solo asintió—. Espera… has dicho que tu… enviaste el mensaje, no lo entiendo… como lo…
— ¿Como lo he logrado? —preguntó mientras se daba la vuelta hacia una de las puertas de su habitación, la abrió y entró en un salón con un piano en el medio—. Bella, yo te amo desde el primer momento que te vi, cuando llegaste con Alice a mi casa para pasar un día de campo con la familia. Para ese entonces era tan tímido que nunca me atreví a acercarme a ti, al contrario, me alejaba, pero a medida que pasaba el tiempo me daba cuenta de que tarde o temprano encontrarías a algún patán que te enamoraría, se casarían y no lo soporté, estuve una semana pidiéndole consejos a Alice, incluso me volví capitán del equipo de futbol para llamar tu atención, pero hice todo lo contrario, te alejé un poco más, porque ni siquiera volteaste a mirarme. Tiempo después me di cuenta de tu pasión por la lectura y, pues yo me compré los libros de la saga que te gustaba, los leí y empecé a escribir historias en los sitios que sabía que pasabas, cada día intentaba mejorar aún más, intentaba hacerme más famoso para ver si así me encontrabas más rápido y leías lo que escribía, era como una pequeña conexión contigo. Cuando comentaste por primera vez juro que lloré de alegría, por muy cursi que suene, pero es verdad, estuve a poco de responderte, pero como veras, no fue hasta hoy que lo hice—. Terminó bajando la mirada totalmente sonrojado mientras sus dedos jugaban con las blancas teclas del piano. 
—Creo que no debiste, Edward, yo te amo incluso antes de haberte conocido, es cierto que conocí a Alice por la web, pero créeme, ella ponía muchas imágenes de ustedes en su facebook, no pude evitar enamorarme de ti con solo verte. No creo que fuese necesario escribir historias extremadamente fabulosas en la web, aunque la verdad es que disfruto leyendo tus lemmons —me sonrojé a la vez que reía nerviosamente.
—Te amo, Bella… —dijo justo antes de estampar sus tibios labios sobre los míos. Nuestros labios se movieron suavemente, como si ya se conociesen de siempre, tan cálida y estrechamente que parecían ser las perfectas y únicas piezas de un rompecabezas.
— ¿Sabías que este no es nuestro primer beso? —dijo pícaro.
— ¿A no?
—No, ¿recuerdas la última fiesta de Alice? —me sonrojé con solo recordar la cara de Edward cuando amanecimos desnudos en su cama, a la mañana siguiente—. Exacto, entre tu borrachera te pusiste un poco exhibicionista e intentaste seducirme. 
—Yo… lo siento, no sé qué decir…
—Si sabes que decir, Bella, ¿aceptarías se la novia de tu escritor favorito?
—Oh, Edward, yo… ¡acepto! —grité antes de saltar sobre él y estrecharlo en un fuerte abrazo— ¡Te amo mi escritor favorito!
Continuará…



N/A: Mmm sí, se suponía que terminaba aquí, pero para las que todavía recuerdan: prometí hacer segundo capítulo. Bien, ahora les tengo una noticia: Kiki (repito: mi beta ^^) me ha convencido de seguir la historia como longfic o shortfic, al principio había pensado que no debía, pero… mi musa apareció xD
Bien, ya tengo una idea de lo que quiero para la historia y todo, solo tengo que pasar el segundo cap a la pc (está en mi borrador)
Así que nos leemos la próxima; espero que les guste el excelente trabajo que hizo Kiki en esta historia tanto como a mí. 
Mordiscos. Nachi.

¡Gracias por su apoyo!

Comments (1)

hola me a encantado la historia , quería avisarte que pronto voy hacer un concurso por el primer año del blog ,hoy voy a publicar la información avísame si quieres participar o alguien mas esta interesado .besos. isabella de unaluzdeezperanza.blogspot.com

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Gracias por dejar tu huella!
Espero verte por aqui pronto :)

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